En 2025, los ambiciosos proyectos de Elon Musk, incluyendo los coches autónomos de Tesla y las misiones a Marte de SpaceX, han enfrentado retrasos significativos, lo que ha generado escepticismo sobre sus futuros compromisos. Esta brecha entre las promesas y el progreso real afecta el sentimiento de los inversores, particularmente en el mercado de criptomonedas.