Con esta iniciativa, el Gobierno Metropolitano de Tokio busca establecer un mercado saludable para las stablecoins, que se espera que sirvan como una nueva infraestructura de pagos y promuevan el establecimiento de una economía digital basada en el yen.
Conclusiones clave:
Si bien las stablecoins basadas en dólares dominan el mercado en términos de capitalización y relevancia, las iniciativas que incluyen otras stablecoins están empezando a aumentar.
El Gobierno Metropolitano de Tokio ha lanzado un programa de subsidios que extiende la ayuda a las empresas que utilizan stablecoins basadas en yenes como parte de su modelo de negocio.

Según la Oficina de Asuntos Industriales y Laborales de la ciudad, la ciudad subvencionará “iniciativas que creen casos de uso mediante el uso de SC emitidos realmente, cumpliendo con la Ley de Servicios de Pago y otras leyes y regulaciones pertinentes, y que, en principio, puedan implementarse o verificarse antes del final del año fiscal en el que se tome la decisión de otorgar la subvención.”
El subsidio, que puede alcanzar hasta 40 millones de yenes (casi $250K), puede ser utilizado por las empresas para pagar distintos gastos. Estos incluyen los costos de utilizar infraestructura externa para procesar pagos en yen digital, gastos en los que se incurre en relación con consultas con expertos y auditorías, y costos de desarrollo del sistema.
El gobierno especificó que, con este programa de subsidios, busca “resolver problemas sociales a los que se enfrentan los residentes o negocios de Tokio dentro de Tokio, mejorar la conveniencia de los pagos y las remesas, y promover la construcción de una zona económica digital basada en el yen mediante la expansión de centros comerciales denominados en yen.”
Las iniciativas de stablecoins ligadas al yen japonés tardaron en despegar, ya que Japón estableció una de las regulaciones de stablecoins más restrictivas a nivel internacional, con la primera stablecoin vinculada al yen lanzada en octubre.
Aun así, el gobierno de Tokio confía en que estas se convertirán en “medios de pago importantes en la comunidad internacional”, apoyando la implementación social de estas mediante las subvenciones que se analizan.
La ventaja de estas iniciativas nacionales radica en la penetración limitada de sus contrapartes basadas en dólares en Japón, ya que las regulaciones actuales imponen los mismos estándares de protección al usuario y de AML tanto a los emisores de stablecoins internacionales como nacionales.