En abril de 2026, la última operación de acumulación de Bitcoin por parte de una empresa que cotiza en Nasdaq volvió a captar la atención del sector. Strive, Inc. (Nasdaq: ASST) anunció la compra de 789 Bitcoins por aproximadamente 61,43 millones de dólares, lo que elevó su reserva corporativa total de Bitcoin por encima de los 14 000 y la situó como el noveno mayor poseedor corporativo de Bitcoin declarado públicamente a nivel mundial. No se trata de una maniobra financiera aislada, sino del paso más reciente dentro de la estrategia continua de Strive de considerar el Bitcoin como "activo central", vigente desde la segunda mitad de 2025. Paralelamente, Strive mantiene su mecanismo de financiación mediante acciones preferentes, desarrolla programas educativos sobre Bitcoin para directivos financieros y avanza en la integración de adquisiciones pendientes.
Resumen: 789 BTC adicionales, ahora noveno mayor poseedor
Según una publicación en X del CEO de Strive, Matt Cole, la empresa adquirió 789 Bitcoins en abril de 2026 por unos 61,43 millones de dólares, a un coste medio de 77 890 dólares por Bitcoin. A 24 de abril de 2026, la reserva total de Bitcoin de Strive alcanzaba los 14 557 BTC, valorados en torno a 1 300 millones de dólares a precios de mercado actuales. Esto sitúa a Strive como el noveno mayor poseedor corporativo de Bitcoin declarado públicamente a nivel global, superando a la minera Hut 8, que posee unos 13 696 BTC.
Ese mismo día, Strive también anunció la organización de una cumbre corporativa titulada "True North: Bitcoin para empresas", que tendrá lugar en Lake Oswego, Oregón, el 21 de mayo de 2026. El evento está dirigido a directores financieros, fundadores y responsables de finanzas, con el objetivo de promover la integración de Bitcoin en la gestión de tesorería corporativa.
Trayectoria de transformación: 8671 BTC acumulados en siete meses
El ritmo de transformación de Strive destaca entre sus competidores. Para comprender la relevancia de esta última compra, conviene repasar la evolución reciente de la compañía.
Fundada en 2022, Strive comenzó centrada en la gestión de activos. Su filial, Strive Asset Management, LLC, es un asesor de inversiones registrado ante la SEC que gestiona más de 2700 millones de dólares en activos a abril de 2026. La empresa experimentó un giro estratégico fundamental en la segunda mitad de 2025.
En septiembre de 2025, Strive completó una operación histórica: recaudó unos 762,6 millones de dólares mediante financiación PIPE (Private Investment in Public Equity) y adquirió 5816 Bitcoins por aproximadamente 675 millones de dólares, elevando su reserva total a 5886 BTC. Al mismo tiempo, Strive anunció la adquisición íntegra, mediante acciones, de la empresa de reservas de Bitcoin Semler Scientific, incorporando sus tenencias de Bitcoin. Esta serie de movimientos catapultó a Strive a la élite de los grandes poseedores corporativos de Bitcoin.
El ritmo de acumulación se aceleró a partir de ahí. A principios de noviembre de 2025, la reserva de Strive ascendía a 7525 BTC; a mediados de abril de 2026, la cifra rondaba los 13 768 BTC. Con la última compra, las tenencias alcanzan oficialmente los 14 557 BTC. Desde los 5886 BTC de finales de septiembre de 2025 hasta los 14 557 BTC actuales, Strive ha sumado aproximadamente 8671 Bitcoins en unos siete meses, lo que supone un crecimiento cercano al 147 %.
Análisis del modelo: cómo la preferente SATA impulsa la acumulación de Bitcoin
¿Cómo se compara la reserva de 14 557 BTC de Strive respecto al resto de empresas? Según datos de CoinFound a 22 de abril de 2026, 206 empresas cotizadas en todo el mundo poseen en conjunto unos 1 284 000 BTC. En este escenario, Strategy domina con unos 818 334 BTC, aproximadamente el 63,5 % de todas las reservas públicas. Otros grandes poseedores son Twenty One (unos 43 514 BTC), Metaplanet (unos 40 177 BTC) y MARA Holdings (unos 38 689 BTC).
Los 14 557 BTC de Strive la sitúan en novena posición, aún lejos de los líderes. Sin embargo, la velocidad de acumulación de Strive supera ampliamente a la mayoría de sus rivales. El motor principal de esta aceleración es su estructura de financiación singular.
Strive se posiciona claramente más allá del enfoque habitual de "Bitcoin como uno de varios activos de reserva". Sus objetivos centrales son aumentar la reserva de Bitcoin, incrementar la exposición a Bitcoin por acción y superar el rendimiento del propio Bitcoin a largo plazo. En el ámbito financiero, Strive utiliza un instrumento especialmente diseñado: la acción preferente perpetua de tipo variable Serie A (SATA), concebida para crear un circuito cerrado entre la financiación mediante preferentes y la acumulación de Bitcoin.
El funcionamiento de SATA es el siguiente: Strive capta fondos emitiendo públicamente acciones SATA y destina la recaudación a comprar Bitcoin. SATA paga dividendos mensuales en efectivo a sus titulares, con una tasa de dividendo fijada según la capacidad del balance de la empresa. El 15 de abril de 2026, Strive anunció un aumento de la tasa de dividendo SATA del 12,75 % al 13,00 %, con un dividendo mensual en efectivo de 1,0833 dólares por acción SATA. La empresa comunicó que, suponiendo una rentabilidad SATA del 13,00 % y un precio de Bitcoin de 74 750 dólares, su balance podría sostener unos 19,6 años de pagos de dividendos.
La sostenibilidad de este modelo ("emisión de deuda—compra de Bitcoin—pago de dividendos") depende en gran medida de la evolución a largo plazo del precio de Bitcoin. Si el precio de Bitcoin cae con el tiempo, el valor razonable de los activos en Bitcoin disminuirá, reduciendo el número de años en que se pueden mantener los dividendos SATA.
Además, Strive ha anunciado planes para asociarse con Tuttle Capital Management y lanzar un ETF que replique tanto la preferente SATA como la preferente STRC de Strategy. Esto indica que Strive aspira no solo a ser "comprador" de Bitcoin, sino también a construir una gama de productos financieros en torno a sus reservas, generando ingresos por comisiones de gestión.
Debate en el mercado: optimismo frente a realidades financieras
La última compra de Bitcoin de Strive y su estrategia general han suscitado varios debates relevantes en el mercado.
Los optimistas ven en Strive la representación de un nuevo paradigma en la gestión de tesorería corporativa. A nivel empresarial, el Bitcoin está evolucionando de "activo de reserva alternativo" a "activo central de balance", y la acción preferente SATA ofrece a los inversores institucionales una nueva vía de exposición a Bitcoin. Los analistas califican la acción ASST como "Comprar", con un precio objetivo de 36 dólares, reflejando cierto grado de expectativas positivas.
Los datos de demanda institucional más amplia muestran que la acumulación de Strive no es un caso aislado. Solo en el primer trimestre de 2026, Strategy adquirió 89 599 BTC, su segunda mayor compra trimestral histórica. El número de monederos con entre 100 y 1000 BTC sigue aumentando, y los datos on-chain indican que el apetito institucional por asignar sigue fuerte a pesar de las correcciones de precio. En abril de 2026, los ETF spot de Bitcoin registraron seis días consecutivos de entradas netas, con activos bajo gestión por unos 99 081 millones de dólares y entradas netas acumuladas superiores a 57 990 millones.
Por el lado cauteloso, las preocupaciones se centran en los riesgos financieros. La pérdida neta según GAAP de Strive alcanzó unos 192,3 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025, de los cuales el 93,2 % corresponde a partidas no recurrentes y no monetarias. La previsión para 2026 en gestión de activos es de "una pérdida de unos pocos millones de dólares o un beneficio de unos pocos millones", lo que significa que, excluyendo las variaciones del valor razonable del Bitcoin, la actividad principal aún no ha logrado rentabilidad estable. El rating de IA de TipRanks sitúa ASST como "Neutral", citando "débil desempeño financiero (grandes pérdidas, margen bruto negativo y consumo de caja continuado)", y los indicadores técnicos permanecen débiles.
La división entre partidarios y escépticos gira en torno a si la "gestión de balance basada en ingeniería financiera" es sostenible. Los optimistas ven innovación y ventaja de pionero; los escépticos, la tensión entre exposición apalancada y ausencia de beneficios operativos.
Impacto sectorial: bloqueo de oferta y cambio de paradigma corporativo
La acumulación continua de Bitcoin por parte de Strive y su modelo operativo están teniendo efectos notables en tres ámbitos del sector.
En primer lugar, ha diversificado el perfil de participantes corporativos en reservas de Bitcoin. Anteriormente, los poseedores corporativos se encuadraban en dos categorías principales: "empresas no operativas centradas en la acumulación", como Strategy, y "empresas operativas que mantienen Bitcoin como parte de sus reservas", como Tesla y Block. Strive ha abierto una tercera vía: como gestora de activos, utiliza herramientas de financiación estructurada como las acciones preferentes para acumular Bitcoin de forma constante y construir un ecosistema de productos en torno a sus reservas. Si este modelo demuestra ser sostenible, podría inspirar a más imitadores.
En segundo lugar, ha intensificado el estrechamiento estructural de la oferta circulante de Bitcoin. A abril de 2026, solo las empresas cotizadas poseen más de 1,28 millones de BTC, lo que representa más del 6 % del límite máximo de 21 millones de Bitcoin. Si se suman los ETF, que poseen una cantidad similar, el efecto de bloqueo sigue creciendo. Diversos informes señalan que, desde 2026, la demanda institucional supera por varios múltiplos la nueva oferta minera. Aunque la acumulación de una sola empresa tiene un impacto global limitado, el efecto combinado de varios actores absorbiendo oferta de forma sostenida está transformando gradualmente la liquidez de Bitcoin.
En tercer lugar, está impulsando la profesionalización de la gestión de tesorería corporativa en Bitcoin. A través de su marca True North, Strive organiza cumbres corporativas, lo que señala un cambio desde la tenencia puntual de Bitcoin por parte de empresas individuales hacia un movimiento coordinado, basado en formación y promoción sistemática de "buenas prácticas de tesorería corporativa". Esta transformación podría tener un impacto sectorial a largo plazo mayor que los cambios puntuales en el número de Bitcoins en cartera.
Conclusión
Con la adquisición de 789 Bitcoins por unos 61,43 millones de dólares, Strive ha elevado su reserva total a 14 557 BTC, convirtiéndose en el noveno mayor poseedor corporativo a nivel mundial. Aunque estas cifras pueden no parecer descomunales—especialmente frente a los más de 818 000 BTC de Strategy—, la tendencia subyacente es relevante: la asignación corporativa de Bitcoin está evolucionando desde las "apuestas basadas en la convicción" de los primeros adoptantes hacia una práctica respaldada por herramientas de financiación, marcos teóricos y promoción organizada.
La trayectoria de Strive, de gestora de activos a empresa de reservas de Bitcoin, constituye un caso de estudio relevante para el sector. No obstante, la interacción entre la alta rentabilidad de SATA, la ausencia de beneficios operativos y la volatilidad inherente al precio de Bitcoin conforman los principales factores de riesgo de este modelo. Para inversores y participantes del mercado que sigan esta tendencia, será clave vigilar de cerca el ritmo de acumulación de Strive, el volumen de emisión de SATA, los indicadores financieros y los desarrollos regulatorios para evaluar la viabilidad de este enfoque.




