El ecosistema Web3 está en auge, pero un problema real que enfrentan los desarrolladores es que el almacenamiento de archivos grandes se ha convertido en un cuello de botella. Los servicios en la nube tradicionales parecen económicos y convenientes, pero el costo es que debes confiar en una entidad centralizada que no te deje sin acceso, no tenga caídas o no elimine tus datos de forma forzada. Estos riesgos son especialmente críticos en los ámbitos financiero y de contenido.
En este contexto, surge Walrus. Es una red de almacenamiento descentralizado nativa en la blockchain de Sui, que utiliza un marco técnico innovador para resolver este problema difícil. El token nativo del protocolo, $WAL, impulsa tanto la gobernanza y el mecanismo de staking de la red, como incentiva continuamente a los participantes.
Desde el punto de vista técnico, la genialidad de Walrus radica en combinar codificación de borrado y almacenamiento distribuido en blobs. En pocas palabras, los archivos grandes se dividen en N fragmentos de datos, que se dispersan de manera redundante en nodos de todo el mundo. Incluso si algunos nodos se desconectan o son atacados, los fragmentos restantes, mediante algoritmos de codificación matemática, pueden reconstruir los datos completos. Los beneficios de este diseño son evidentes: en primer lugar, una alta disponibilidad de datos; en segundo, el costo de almacenamiento puede reducirse a aproximadamente una décima parte de los servicios centralizados.
Lo más importante es la resistencia a la censura. Los datos no están vinculados a ninguna entidad única, por lo que ningún poder puede eliminarlos o modificarlos por la fuerza. Esto es especialmente valioso para metadatos de NFT, plataformas de medios descentralizados, inventarios de modelos de IA o copias de seguridad de datos sensibles de empresas.
Además, Walrus funciona sobre la blockchain de Sui, aprovechando naturalmente su alto rendimiento y ventajas de ejecución paralela, lo que optimiza la carga, recuperación y verificación de datos. Los usuarios también pueden activar un modo de privacidad al almacenar datos, utilizando herramientas criptográficas avanzadas como pruebas de conocimiento cero para proteger la privacidad de la información. Este conjunto de soluciones permite a Walrus resolver los problemas de almacenamiento, al tiempo que otorga a los propietarios de datos un control total sobre su información.
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El ecosistema Web3 está en auge, pero un problema real que enfrentan los desarrolladores es que el almacenamiento de archivos grandes se ha convertido en un cuello de botella. Los servicios en la nube tradicionales parecen económicos y convenientes, pero el costo es que debes confiar en una entidad centralizada que no te deje sin acceso, no tenga caídas o no elimine tus datos de forma forzada. Estos riesgos son especialmente críticos en los ámbitos financiero y de contenido.
En este contexto, surge Walrus. Es una red de almacenamiento descentralizado nativa en la blockchain de Sui, que utiliza un marco técnico innovador para resolver este problema difícil. El token nativo del protocolo, $WAL, impulsa tanto la gobernanza y el mecanismo de staking de la red, como incentiva continuamente a los participantes.
Desde el punto de vista técnico, la genialidad de Walrus radica en combinar codificación de borrado y almacenamiento distribuido en blobs. En pocas palabras, los archivos grandes se dividen en N fragmentos de datos, que se dispersan de manera redundante en nodos de todo el mundo. Incluso si algunos nodos se desconectan o son atacados, los fragmentos restantes, mediante algoritmos de codificación matemática, pueden reconstruir los datos completos. Los beneficios de este diseño son evidentes: en primer lugar, una alta disponibilidad de datos; en segundo, el costo de almacenamiento puede reducirse a aproximadamente una décima parte de los servicios centralizados.
Lo más importante es la resistencia a la censura. Los datos no están vinculados a ninguna entidad única, por lo que ningún poder puede eliminarlos o modificarlos por la fuerza. Esto es especialmente valioso para metadatos de NFT, plataformas de medios descentralizados, inventarios de modelos de IA o copias de seguridad de datos sensibles de empresas.
Además, Walrus funciona sobre la blockchain de Sui, aprovechando naturalmente su alto rendimiento y ventajas de ejecución paralela, lo que optimiza la carga, recuperación y verificación de datos. Los usuarios también pueden activar un modo de privacidad al almacenar datos, utilizando herramientas criptográficas avanzadas como pruebas de conocimiento cero para proteger la privacidad de la información. Este conjunto de soluciones permite a Walrus resolver los problemas de almacenamiento, al tiempo que otorga a los propietarios de datos un control total sobre su información.