El futuro no consiste en que la IA reemplace a los humanos, sino en cómo la IA puede operar de manera segura sin supervisión humana, lo cual requiere mecanismos de confianza integrados como base. Verificar en tiempo real cada acción y salida de la IA permite que la autonomía y la certeza coexistan. Con el respaldo de sistemas de prueba, la IA puede realmente superar límites y operar de manera eficiente dentro de un marco descentralizado. La confianza no proviene de la supervisión humana, sino de mecanismos transparentes y verificables.
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El futuro no consiste en que la IA reemplace a los humanos, sino en cómo la IA puede operar de manera segura sin supervisión humana, lo cual requiere mecanismos de confianza integrados como base. Verificar en tiempo real cada acción y salida de la IA permite que la autonomía y la certeza coexistan. Con el respaldo de sistemas de prueba, la IA puede realmente superar límites y operar de manera eficiente dentro de un marco descentralizado. La confianza no proviene de la supervisión humana, sino de mecanismos transparentes y verificables.