Últimamente he estado mirando el mercado de opciones, y cada vez más siento que la “valor del tiempo” es bastante directo: si eres comprador, es como si te lo comieran lentamente cada día; si eres vendedor, ves cómo theta llega poco a poco a tu cuenta, y te sientes satisfecho en secreto, pero también sabes que tarde o temprano tendrás que pagar la “prima del cisne negro”. En pocas palabras, el comprador compra volatilidad y velocidad, si se queda atrás, pierde; el vendedor vende tiempo, y teme que de repente te derriben de golpe.



Estas últimas dos semanas, me inclino más por ser comprador con una pequeña posición para practicar, principalmente para obligarme a no enamorarme de la batalla, poner un límite de tiempo para cortar pérdidas, porque si no, alargando demasiado, acabo trabajando para mi oponente. Me hizo pensar en ese esquema de juegos en cadena con inflación + estudios que generan producción… Cuando el precio de la moneda colapsa, todo se hunde en espiral, y en esencia es como si el tiempo estuviera comiendo esa parte sin demanda real. En cualquier caso, el tiempo nunca toma partido, solo mira si tú tienes procrastinación.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado