El panorama minorista muestra a fin de año un fenómeno enigmático: mientras las ventas minoristas se estancan, las transacciones con tarjeta de crédito experimentan un auge sin precedentes. David Rosenberg, fundador y presidente de Rosenberg Research, ha analizado este desarrollo paradójico en sus análisis recientes y plantea importantes preguntas sobre la psicología del consumidor y el comportamiento de compra.
Paradoja de diciembre: ventas estancadas en medio de un auge en las tarjetas de crédito
En diciembre, las ventas minoristas tradicionales permanecieron notablemente estables, mostrando poca variación al alza o a la baja. Al mismo tiempo, la tasa anual de gastos con tarjeta de crédito aumentó casi un 13,4 %. Esta discrepancia entre las cifras de ventas tradicionales estancadas y el creciente uso de tarjetas de crédito refleja un cambio fundamental en el comportamiento de consumo de los consumidores. Mientras las ventas en tiendas físicas se detuvieron, una gran parte del poder adquisitivo se desplazó hacia el espacio digital o hacia canales alternativos.
Récord en una década en el uso de tarjetas de crédito – ¿a dónde va el dinero?
El aumento del 13,4 % en los gastos con tarjeta de crédito marca el nivel más alto en relación con las ventas durante las festividades en los últimos seis años. Aún más notable es la perspectiva histórica: esta es solo la segunda vez en los últimos veinticinco años que se registra un aumento tan significativo. Esta rara acumulación indica patrones de consumo extraordinarios. Sin embargo, mientras las tarjetas de crédito se utilizan en cifras récord, las ventas minoristas medidas permanecen estancadas, planteando una pregunta central para los expertos: ¿a dónde exactamente fluye esta masiva capacidad de compra con tarjeta de crédito?
La migración del comportamiento de consumo
Surgen especulaciones sobre los posibles destinos de gasto para esta actividad crediticia excepcional. Una hipótesis se centra en áreas de consumo no tradicionales, como apuestas deportivas, entretenimiento en línea o servicios digitales. Estas áreas no aparecen en las mediciones tradicionales de ventas minoristas, pero podrían explicar por qué las ventas minoristas tradicionales permanecen estancadas mientras el uso de tarjetas de crédito explota al mismo tiempo. El comercio minorista clásico no se estanca por falta de poder adquisitivo, sino porque los consumidores están utilizando sus recursos disponibles en ámbitos completamente diferentes, lo que representa un cambio estructural fundamental en el patrón de consumo.
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Las ventas minoristas se estancan: el impulso de las tarjetas de crédito indica un cambio de comportamiento
El panorama minorista muestra a fin de año un fenómeno enigmático: mientras las ventas minoristas se estancan, las transacciones con tarjeta de crédito experimentan un auge sin precedentes. David Rosenberg, fundador y presidente de Rosenberg Research, ha analizado este desarrollo paradójico en sus análisis recientes y plantea importantes preguntas sobre la psicología del consumidor y el comportamiento de compra.
Paradoja de diciembre: ventas estancadas en medio de un auge en las tarjetas de crédito
En diciembre, las ventas minoristas tradicionales permanecieron notablemente estables, mostrando poca variación al alza o a la baja. Al mismo tiempo, la tasa anual de gastos con tarjeta de crédito aumentó casi un 13,4 %. Esta discrepancia entre las cifras de ventas tradicionales estancadas y el creciente uso de tarjetas de crédito refleja un cambio fundamental en el comportamiento de consumo de los consumidores. Mientras las ventas en tiendas físicas se detuvieron, una gran parte del poder adquisitivo se desplazó hacia el espacio digital o hacia canales alternativos.
Récord en una década en el uso de tarjetas de crédito – ¿a dónde va el dinero?
El aumento del 13,4 % en los gastos con tarjeta de crédito marca el nivel más alto en relación con las ventas durante las festividades en los últimos seis años. Aún más notable es la perspectiva histórica: esta es solo la segunda vez en los últimos veinticinco años que se registra un aumento tan significativo. Esta rara acumulación indica patrones de consumo extraordinarios. Sin embargo, mientras las tarjetas de crédito se utilizan en cifras récord, las ventas minoristas medidas permanecen estancadas, planteando una pregunta central para los expertos: ¿a dónde exactamente fluye esta masiva capacidad de compra con tarjeta de crédito?
La migración del comportamiento de consumo
Surgen especulaciones sobre los posibles destinos de gasto para esta actividad crediticia excepcional. Una hipótesis se centra en áreas de consumo no tradicionales, como apuestas deportivas, entretenimiento en línea o servicios digitales. Estas áreas no aparecen en las mediciones tradicionales de ventas minoristas, pero podrían explicar por qué las ventas minoristas tradicionales permanecen estancadas mientras el uso de tarjetas de crédito explota al mismo tiempo. El comercio minorista clásico no se estanca por falta de poder adquisitivo, sino porque los consumidores están utilizando sus recursos disponibles en ámbitos completamente diferentes, lo que representa un cambio estructural fundamental en el patrón de consumo.