La verdad sobre la tokenización: la participación activa de los inversores determina las opciones del modelo de propiedad directa de DTCC

La noticia de que la Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC) de Estados Unidos ha sido autorizada a comenzar la tokenización de la infraestructura de valores generó grandes expectativas en el mercado. Sin embargo, la realidad difiere significativamente de lo que muchos imaginan. Lo importante es que lo que se tokeniza no son las “acciones en sí” sino los derechos de valores (security entitlements). Esta diferencia fundamental determinará todas las implicaciones posteriores. Además, cabe destacar que, al considerar la participación activa del inversor como eje central, surgen simultáneamente dos caminos completamente distintos para la tokenización.

El sistema actual de valores: desafíos estructurales frente a una barrera de 99 billones de dólares

En los mercados públicos de EE. UU., los inversores no poseen directamente las acciones de las empresas que cotizan en bolsa. La propiedad de las acciones está distribuida en una cadena de múltiples intermediarios.

En la capa más baja, se encuentra el registro de accionistas del emisor, generalmente gestionado por un agente de transferencias (transfer agent). Casi todas las acciones cotizadas tienen en este registro un único nombre: Cede & Co., el titular registrado designado por la DTCC. Por encima de esto, está la propia DTCC, que administra aproximadamente 99 billones de dólares en activos de valores y soporta un volumen de transacciones de decenas de billones de dólares cada año.

Los participantes directos de la DTCC son los corredores de compensación (clearing brokers), que representan a los corredores minoristas que atienden a los clientes finales, encargados de la custodia y la liquidación. Lo crucial es que la DTCC registra en su sistema no las “acciones concretas”, sino meramente los derechos de los participantes a adquirir una cantidad determinada de acciones.

En la capa superior se encuentra el propio inversor. Éste no posee acciones específicas y diferenciables, sino derechos de valores protegidos legalmente. Es decir, la reclamación que tienen contra su corredor, quien a su vez, a través del corredor de compensación, mantiene en el sistema de la DTCC los derechos correspondientes.

El sistema actual es muy robusto, pero presenta limitaciones evidentes. La liquidación tiene retrasos temporales y depende de procesos limitados por horarios de trabajo. Las acciones corporativas (dividendos, splits, etc.) y los registros de cuentas aún se gestionan mediante mensajes por lotes, haciendo casi imposible una operación en flujo en tiempo real. Además, el ciclo de liquidación prolongado requiere que se aporten garantías por miles de millones de dólares entre la transacción y la liquidación final para gestionar el riesgo.

Modelo de DTCC y modelo de propiedad directa: dos caminos, un mismo objetivo

La discusión sobre la tokenización de valores no apunta a un único futuro, sino que emergen simultáneamente, en diferentes niveles, dos modelos distintos que resuelven problemas diferentes.

Modelo DTCC: optimización interna del sistema existente

En el camino de la DTCC, los valores subyacentes permanecen en un estado de gestión centralizada, bajo la titularidad de Cede & Co. Lo que realmente cambia es la forma en que se representan los derechos. Los “derechos” que antes existían en registros de propiedad exclusivos, ahora se otorgan en forma de “gemelos digitales” (digital twins) en una blockchain aprobada y autorizada.

Este aspecto es clave porque permite modernizar sin alterar la estructura del mercado existente. La DTCC introduce transferencias de derechos 24/7 entre participantes, reduciendo costos de contrapartida y evolucionando estos derechos hacia una mayor liquidez colateralizada y automatización en los flujos. Al mismo tiempo, mantiene ventajas de eficiencia de sistemas concentrados, como la liquidación multilateral (multilateral netting), que puede reducir billones de dólares en volumen de transacciones a unos pocos cientos de millones en liquidación final. Esta eficiencia sigue siendo central en la estructura del mercado actual, incluso con la aparición de nuevos modelos de propiedad.

No obstante, los límites de este sistema están intencionadamente definidos. Estos tokens no convierten a su poseedor en un accionista directo de la empresa. Siguen siendo derechos autorizados, revocables, y dentro del marco legal vigente. No pueden ser utilizados como garantías programables en DeFi, ni evadir a las instituciones participantes en DTC, ni modificar los registros de accionistas del emisor.

Modelo de propiedad directa: reconstrucción radical de la propiedad

El segundo camino comienza donde el primero no puede llegar: tokenizando las acciones en sí mismas. La propiedad se registra directamente en el registro de accionistas del emisor, gestionado por un agente de transferencias. Cuando se transfiere un token, el registro cambia y Cede & Co. desaparece de la cadena de propiedad.

Esto desbloquea capacidades estructuralmente imposibles en el modelo de la DTCC: custodia propia, relación directa entre inversor y emisor, transferencias peer-to-peer, y la posibilidad de programar y componer en la infraestructura financiera en cadena. Incluye garantías, préstamos y nuevas estructuras financieras aún por inventar.

Este modelo no es solo una teoría. Los accionistas de Galaxy Digital ya tokenizaron sus acciones a través de Superstate, manteniéndolas en blockchain y reflejándolas directamente en la estructura accionarial del emisor. Para principios de 2026, Securitize ofrecerá capacidades similares, con soporte de una firma de valores regulada y permitiendo operaciones 24/7.

Por supuesto, también existen realidades que limitan esta opción. Alejarse del sistema de propiedad indirecta fragmenta la liquidez y reduce la eficiencia de la liquidación multilateral. Los servicios de garantía y préstamo deben ser rediseñados. El riesgo operativo se traslada en mayor medida a los propios poseedores, dejando atrás a los intermediarios.

Pero la capacidad activa que ofrece la propiedad directa permite a los inversores decidir y optar por estos caminos. Dentro del sistema de la DTCC, esa opción es casi inexistente, porque la innovación en derechos requiere pasar por capas de gobernanza, operación y regulación.

La participación activa del inversor: la mayor transformación radica en tener opciones

Los caminos de la DTCC y de la propiedad directa no son rutas competitivas, sino que resuelven problemas diferentes.

El camino de la DTCC es una actualización del sistema de propiedad indirecta, que mantiene ventajas clave como la liquidación en red, la concentración de liquidez y la estabilidad sistémica. Está dirigido a participantes institucionales que requieren escalabilidad, certeza en la liquidación y continuidad regulatoria.

El modelo de propiedad directa satisface necesidades distintas, como la custodia propia, activos programables y la composabilidad en cadena. Está orientado a inversores y emisores que buscan nuevas funcionalidades.

Lo fundamental es que los inversores tengan la capacidad activa de elegir entre estos modelos. Aunque la propiedad directa pueda transformar el mercado en el largo plazo, ese cambio será un proceso que tomará años, y que deberá avanzar en paralelo en aspectos tecnológicos, regulatorios y de liquidez. No ocurrirá de forma rápida. Las reglas de liquidación, las acciones del emisor, la preparación de los participantes y el ritmo de interoperabilidad global van con retraso respecto a la tecnología misma.

Por ello, una visión más realista es la coexistencia: una parte moderniza la infraestructura, y la otra avanza en la innovación de derechos. Hoy, ninguna puede reemplazar completamente a la otra. La capacidad activa del inversor es lo que permitirá que el mercado evolucione en la mejor dirección posible.

Impacto en los participantes del mercado: quiénes cambian realmente

Estos dos caminos de tokenización impactan de manera distinta a diferentes niveles de participantes del mercado.

Inversores minoristas

Para los usuarios minoristas, la actualización de la DTCC apenas se percibe. Los corredores minoristas ya eliminan muchas fricciones (como acciones fraccionadas, compra instantánea, operaciones en fin de semana), pero estas experiencias siguen siendo ofrecidas por los brokers.

El cambio real llegará con la propiedad directa. La custodia propia, transferencias peer-to-peer, liquidación instantánea y el uso de acciones como colateral en cadena abrirán nuevas posibilidades. Aunque algunas plataformas y wallets ya comienzan a ofrecer acciones tokenizadas, la mayoría aún dependen de “embalajes” o “mapeos” con acciones reales en registros tradicionales. En el futuro, estos tokens podrán convertirse en acciones reales en los registros, aumentando significativamente la participación activa del inversor.

Inversores institucionales

Las instituciones serán los principales beneficiarios de la tokenización en el camino de la DTCC. La gestión de garantías, préstamos de valores, flujos de fondos en ETFs y los registros de contrapartida dependen en gran medida de estos derechos tokenizados, que reducirán costos operativos y aumentarán la velocidad.

La propiedad directa será especialmente atractiva para los actores que buscan activos programables y liquidaciones en cadena. Sin embargo, la fragmentación de liquidez hará que su adopción más amplia se dé inicialmente en segmentos periféricos del mercado.

Corredores y entidades de compensación

Los corredores están en el centro de la transformación. En el modelo de la DTCC, su papel se fortalecerá, diferenciándose en la adopción de derechos tokenizados y en la construcción de nuevos productos. Las instituciones de compensación podrán crear productos nativos en cadena, que competirán con los existentes.

En el modelo de propiedad directa, los corredores no serán eliminados, sino que serán reconfigurados. La licencia y la regulación seguirán siendo necesarias, pero surgirán nuevos intermediarios nativos en cadena que prioricen las características de la propiedad directa y competirán en ese espacio.

Conclusión: la capacidad activa de elección será la verdadera vencedora del mercado

El futuro de la tokenización de valores no consiste en que un modelo gane sobre el otro, sino en cómo ambos puedan coexistir, evolucionar y conectarse.

La tokenización de derechos continúa modernizando el núcleo del mercado público. La propiedad directa crecerá en áreas donde la programabilidad, la custodia propia y las nuevas estructuras financieras sean prioritarias. La transición entre ambos caminos será cada vez más fluida.

El resultado final será una interfaz de mercado más amplia: una infraestructura más rápida, más económica, y nuevas vías para comportamientos que hoy no puede soportar el sistema actual. Ambos caminos generarán ganadores y perdedores, pero la verdadera transformación radica en la capacidad activa del inversor. Mientras exista la opción de propiedad directa, el inversor será el gran vencedor, eligiendo libremente entre diferentes modelos y accediendo a mejores infraestructuras en competencia.

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