Desde 2025, uno de los temas más discutidos en el ecosistema de Ethereum es cómo romper la fragmentación multichain y superar las dificultades en la experiencia del usuario. Para entender la solución a este problema, primero hay que comprender el significado de la interoperabilidad en Web3 — no solo en términos de arquitectura técnica, sino también en si el ecosistema puede evolucionar de un enfoque “impulsado por instrucciones” a uno “impulsado por intenciones”.
El Marco de Intenciones Abiertas (OIF) es precisamente el motor clave de esta actualización. Desarrollado conjuntamente por la Fundación Ethereum y principales infraestructuras como Across, Arbitrum, Hyperlane, entre otros, busca establecer un “lenguaje común” unificado para el mundo fragmentado de las cadenas cruzadas.
De “instrucciones de navegación” a “intenciones de destino”: la lógica subyacente de la interoperabilidad
Imagina que quieres cambiar USDC en Arbitrum por ETH en Base. En el proceso tradicional, esto implica una serie de pasos manuales: cambiar de red, aprobar contratos, esperar transferencias cruzadas, cambiar de red nuevamente y finalmente realizar el intercambio. Cada paso requiere calcular manualmente el gas, monitorear el deslizamiento y evaluar riesgos de contratos.
Es como decirle al conductor de un taxi: “Gira a la izquierda, sigue recto 500 metros, sube por la autopista, toma la salida…” — el usuario debe planificar la ruta por sí mismo. Pero la verdadera importancia de la interoperabilidad es permitir que el usuario solo diga una frase: “Voy al aeropuerto, 50 dólares”. El resto del transporte y la ruta los resuelve el conductor.
Lo que OIF busca lograr en Web3 es exactamente esa mejora en la experiencia. El usuario ya no necesita entender detalles técnicos como “cross-chain” o “bridge”; solo expresa su intención final — “Quiero comprar un NFT en Arbitrum usando USDC en Base”. Con una firma, las operaciones complejas restantes las realiza un Solver (resolutor) especializado.
Pero aquí surge un problema real: el mercado de intenciones actual está muy disperso. UniswapX tiene su propio estándar de intenciones, CowSwap otro, y Across una tercera. Decenas de proyectos actúan de forma independiente, lo que obliga a las wallets a integrar decenas de SDKs y a los Solver a adaptarse a múltiples protocolos. Este caos es precisamente lo que OIF pretende acabar.
El avance central de OIF: de sistemas privados a una reconstrucción de interoperabilidad basada en estándares públicos
A diferencia de los agregadores cross-chain existentes, la diferencia esencial de OIF radica en la estandarización.
Los agregadores tradicionales (como 1inch, 0x, etc.) son en realidad ecosistemas autoconstruidos: definen su propio formato de intenciones, eligen sus propios puentes y gestionan sus propios riesgos. Cada proyecto es una isla de información, y las wallets y DApps deben integrar múltiples agregadores para acceder a todos.
OIF, en cambio, es un marco estándar neutral y de código abierto, diseñado desde el principio como una “infraestructura pública”.
Dentro del marco de OIF, el formato de datos de las intenciones, las firmas, la lógica de subasta, todo sigue un estándar unificado (el más maduro es ERC-7683). Esto significa que — solo con una integración en la wallet — se puede conectar a múltiples backend, puentes y Solver. La carga de integración para los desarrolladores pasa de “N×M” (N wallets por M agregadores) a “N+M” (compartiendo un mismo estándar).
Actualmente, los participantes en la construcción de OIF incluyen a Arbitrum, Optimism, Polygon, ZKsync, entre otros principales L2, además de infraestructuras cross-chain como Across y Hyperlane, y líderes en aplicaciones como Uniswap Labs e imToken. Este nivel de participación ya indica la posición de OIF en la estandarización de la interoperabilidad.
La importancia práctica de OIF en tres dimensiones
Dimensión del usuario: invisibilidad de las cadenas
Bajo el marco de OIF, el usuario no percibe en absoluto la existencia de “múltiples cadenas”.
Puedes iniciar una transacción en Optimism, con la intención de comprar un NFT en Arbitrum, pagando con stablecoins en Polygon. En el modo tradicional, esto requeriría cambiar de red tres veces y aprobar en cada paso; en el modo OIF, basta con una firma. La transferencia cruzada, la compra en la cadena destino, todo lo realiza silenciosamente el Solver.
Esto es lo que llamamos experiencia de “abstracción de cadenas” — pasar de “en qué cadena estoy” a “qué quiero hacer”. Para las aplicaciones Web3 a gran escala, esto representa una revolución en la experiencia.
Dimensión de liquidez: pool global compartido
El problema actual es la fragmentación de la liquidez: la liquidez en Uniswap en Base no puede atender directamente a usuarios en Arbitrum, lo que provoca descubrimiento de precios ineficiente y altos deslizamientos.
Mediante el estándar OIF (especialmente ERC-7683), todas las órdenes de intención cross-chain se consolidan en un libro de órdenes global. Los Solver especializados pueden monitorear simultáneamente las necesidades en todas las cadenas, detectar oportunidades de arbitraje y proveer liquidez donde más se necesita. Esto permite:
Mejor aprovechamiento de la liquidez
Precios más favorables para los usuarios
Más oportunidades de arbitraje para los Solver
Transforma por completo la situación de “islas de liquidez”, logrando que toda la liquidez de la red fluya realmente.
Dimensión del desarrollador: integración única, compatibilidad en toda la cadena
Para wallets como imToken o DApps como Uniswap, OIF significa una reducción significativa en costos.
Antes, tenían que desarrollar adaptadores específicos para cada solución cross-chain y cada agregador. Ahora, solo con integrar el estándar OIF, soportan automáticamente todos los Solver y puentes compatibles. Esto permite que los recursos de desarrollo se enfoquen en innovar en productos, en lugar de repetir integraciones.
Estado actual y perspectivas: de ERC-7683 a un ecosistema completo
Actualmente, OIF aún está en fase de estandarización y despliegue inicial, pero con avances claros. En la conferencia Devconnect del año pasado, “intenciones, interoperabilidad y abstracción de cuentas” fueron temas centrales, y OIF, como infraestructura para realizar estas visiones, ha recibido consenso en la industria.
El logro más concreto es ERC-7683, una propuesta conjunta de Uniswap Labs y Across Protocol para un estándar de intenciones cross-chain. No solo define la estructura de las intenciones, sino que también impulsa a más Solver y market makers a adoptar este estándar. Esto marca la evolución de las transacciones de intenciones cross-chain desde protocolos privados hacia infraestructura pública.
En el marco de la arquitectura de interoperabilidad, OIF y Ethereum Interoperability Layer (EIL) tienen roles complementarios:
OIF se encarga de la capa superior: “intenciones y experiencia del usuario”, mientras que EIL gestiona la capa inferior: “transmisión de mensajes confiables entre L2”. Ambos trabajan en conjunto, formando la base de la interoperabilidad futura del ecosistema Ethereum.
La Fundación Ethereum actúa aquí como coordinadora, no como controladora. La inclusión de OIF en la hoja de ruta oficial de interoperabilidad mediante actualizaciones de protocolo envía una señal clara al mercado: las intenciones no son solo un concepto a corto plazo, sino una dirección a largo plazo para Ethereum.
La esencia del valor de la interoperabilidad
El mayor valor de OIF radica en transformar la interoperabilidad, que antes era solo una idea en un documento, en una realidad técnica replicable, auditable y desplegable a gran escala.
Quizá en un futuro cercano, al usar tu wallet, notarás un cambio sutil: ya no tendrás que pensar en “qué cadena usar” o “qué puente emplear”. Solo expresarás tu necesidad real. La fuerza invisible detrás de esto será infraestructura como OIF trabajando en silencio.
Cuando ese momento llegue, la interoperabilidad en Web3 dejará de ser solo un lema para convertirse en una parte cotidiana de la experiencia.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
De "cadena bloqueada" a "sin sensación": Cómo OIF redefine el significado de la interoperabilidad en Web3
Desde 2025, uno de los temas más discutidos en el ecosistema de Ethereum es cómo romper la fragmentación multichain y superar las dificultades en la experiencia del usuario. Para entender la solución a este problema, primero hay que comprender el significado de la interoperabilidad en Web3 — no solo en términos de arquitectura técnica, sino también en si el ecosistema puede evolucionar de un enfoque “impulsado por instrucciones” a uno “impulsado por intenciones”.
El Marco de Intenciones Abiertas (OIF) es precisamente el motor clave de esta actualización. Desarrollado conjuntamente por la Fundación Ethereum y principales infraestructuras como Across, Arbitrum, Hyperlane, entre otros, busca establecer un “lenguaje común” unificado para el mundo fragmentado de las cadenas cruzadas.
De “instrucciones de navegación” a “intenciones de destino”: la lógica subyacente de la interoperabilidad
Imagina que quieres cambiar USDC en Arbitrum por ETH en Base. En el proceso tradicional, esto implica una serie de pasos manuales: cambiar de red, aprobar contratos, esperar transferencias cruzadas, cambiar de red nuevamente y finalmente realizar el intercambio. Cada paso requiere calcular manualmente el gas, monitorear el deslizamiento y evaluar riesgos de contratos.
Es como decirle al conductor de un taxi: “Gira a la izquierda, sigue recto 500 metros, sube por la autopista, toma la salida…” — el usuario debe planificar la ruta por sí mismo. Pero la verdadera importancia de la interoperabilidad es permitir que el usuario solo diga una frase: “Voy al aeropuerto, 50 dólares”. El resto del transporte y la ruta los resuelve el conductor.
Lo que OIF busca lograr en Web3 es exactamente esa mejora en la experiencia. El usuario ya no necesita entender detalles técnicos como “cross-chain” o “bridge”; solo expresa su intención final — “Quiero comprar un NFT en Arbitrum usando USDC en Base”. Con una firma, las operaciones complejas restantes las realiza un Solver (resolutor) especializado.
Pero aquí surge un problema real: el mercado de intenciones actual está muy disperso. UniswapX tiene su propio estándar de intenciones, CowSwap otro, y Across una tercera. Decenas de proyectos actúan de forma independiente, lo que obliga a las wallets a integrar decenas de SDKs y a los Solver a adaptarse a múltiples protocolos. Este caos es precisamente lo que OIF pretende acabar.
El avance central de OIF: de sistemas privados a una reconstrucción de interoperabilidad basada en estándares públicos
A diferencia de los agregadores cross-chain existentes, la diferencia esencial de OIF radica en la estandarización.
Los agregadores tradicionales (como 1inch, 0x, etc.) son en realidad ecosistemas autoconstruidos: definen su propio formato de intenciones, eligen sus propios puentes y gestionan sus propios riesgos. Cada proyecto es una isla de información, y las wallets y DApps deben integrar múltiples agregadores para acceder a todos.
OIF, en cambio, es un marco estándar neutral y de código abierto, diseñado desde el principio como una “infraestructura pública”.
Dentro del marco de OIF, el formato de datos de las intenciones, las firmas, la lógica de subasta, todo sigue un estándar unificado (el más maduro es ERC-7683). Esto significa que — solo con una integración en la wallet — se puede conectar a múltiples backend, puentes y Solver. La carga de integración para los desarrolladores pasa de “N×M” (N wallets por M agregadores) a “N+M” (compartiendo un mismo estándar).
Actualmente, los participantes en la construcción de OIF incluyen a Arbitrum, Optimism, Polygon, ZKsync, entre otros principales L2, además de infraestructuras cross-chain como Across y Hyperlane, y líderes en aplicaciones como Uniswap Labs e imToken. Este nivel de participación ya indica la posición de OIF en la estandarización de la interoperabilidad.
La importancia práctica de OIF en tres dimensiones
Dimensión del usuario: invisibilidad de las cadenas
Bajo el marco de OIF, el usuario no percibe en absoluto la existencia de “múltiples cadenas”.
Puedes iniciar una transacción en Optimism, con la intención de comprar un NFT en Arbitrum, pagando con stablecoins en Polygon. En el modo tradicional, esto requeriría cambiar de red tres veces y aprobar en cada paso; en el modo OIF, basta con una firma. La transferencia cruzada, la compra en la cadena destino, todo lo realiza silenciosamente el Solver.
Esto es lo que llamamos experiencia de “abstracción de cadenas” — pasar de “en qué cadena estoy” a “qué quiero hacer”. Para las aplicaciones Web3 a gran escala, esto representa una revolución en la experiencia.
Dimensión de liquidez: pool global compartido
El problema actual es la fragmentación de la liquidez: la liquidez en Uniswap en Base no puede atender directamente a usuarios en Arbitrum, lo que provoca descubrimiento de precios ineficiente y altos deslizamientos.
Mediante el estándar OIF (especialmente ERC-7683), todas las órdenes de intención cross-chain se consolidan en un libro de órdenes global. Los Solver especializados pueden monitorear simultáneamente las necesidades en todas las cadenas, detectar oportunidades de arbitraje y proveer liquidez donde más se necesita. Esto permite:
Transforma por completo la situación de “islas de liquidez”, logrando que toda la liquidez de la red fluya realmente.
Dimensión del desarrollador: integración única, compatibilidad en toda la cadena
Para wallets como imToken o DApps como Uniswap, OIF significa una reducción significativa en costos.
Antes, tenían que desarrollar adaptadores específicos para cada solución cross-chain y cada agregador. Ahora, solo con integrar el estándar OIF, soportan automáticamente todos los Solver y puentes compatibles. Esto permite que los recursos de desarrollo se enfoquen en innovar en productos, en lugar de repetir integraciones.
Estado actual y perspectivas: de ERC-7683 a un ecosistema completo
Actualmente, OIF aún está en fase de estandarización y despliegue inicial, pero con avances claros. En la conferencia Devconnect del año pasado, “intenciones, interoperabilidad y abstracción de cuentas” fueron temas centrales, y OIF, como infraestructura para realizar estas visiones, ha recibido consenso en la industria.
El logro más concreto es ERC-7683, una propuesta conjunta de Uniswap Labs y Across Protocol para un estándar de intenciones cross-chain. No solo define la estructura de las intenciones, sino que también impulsa a más Solver y market makers a adoptar este estándar. Esto marca la evolución de las transacciones de intenciones cross-chain desde protocolos privados hacia infraestructura pública.
En el marco de la arquitectura de interoperabilidad, OIF y Ethereum Interoperability Layer (EIL) tienen roles complementarios:
OIF se encarga de la capa superior: “intenciones y experiencia del usuario”, mientras que EIL gestiona la capa inferior: “transmisión de mensajes confiables entre L2”. Ambos trabajan en conjunto, formando la base de la interoperabilidad futura del ecosistema Ethereum.
La Fundación Ethereum actúa aquí como coordinadora, no como controladora. La inclusión de OIF en la hoja de ruta oficial de interoperabilidad mediante actualizaciones de protocolo envía una señal clara al mercado: las intenciones no son solo un concepto a corto plazo, sino una dirección a largo plazo para Ethereum.
La esencia del valor de la interoperabilidad
El mayor valor de OIF radica en transformar la interoperabilidad, que antes era solo una idea en un documento, en una realidad técnica replicable, auditable y desplegable a gran escala.
Quizá en un futuro cercano, al usar tu wallet, notarás un cambio sutil: ya no tendrás que pensar en “qué cadena usar” o “qué puente emplear”. Solo expresarás tu necesidad real. La fuerza invisible detrás de esto será infraestructura como OIF trabajando en silencio.
Cuando ese momento llegue, la interoperabilidad en Web3 dejará de ser solo un lema para convertirse en una parte cotidiana de la experiencia.