Últimamente mucha gente está discutiendo un tema: ¿el oro está comenzando un nuevo ciclo alcista? ¿La plata finalmente va a recuperar su subida? Pero antes de llegar a una conclusión, no está de más revisar la historia con atención. Porque en cuanto a los aumentos explosivos de metales preciosos como el oro y la plata, el mercado ya ha dado varias respuestas “tipo libro de texto”.
Primer ciclo (1979-1980): momentos de brillo del oro y la posterior desilusión
Fue una época de caos en el orden mundial. Crisis del petróleo, inflación galopante, tensiones geopolíticas, las monedas globales estaban siendo sometidas a impactos sin precedentes. En este contexto, el oro vivió su momento de gloria:
El oro subió de 200 dólares a 850 dólares, multiplicándose por 4 en un año.
La plata no quiso quedarse atrás, pasando de 6 dólares a 50 dólares.
A simple vista, parecía una señal de “el viejo orden se desmorona, nace uno nuevo”. Todos los fundamentos apuntaban en la misma dirección: los metales preciosos serían la nueva ancla de valor. Pero la crueldad del mercado es que la historia nunca termina como uno espera:
En apenas dos meses, el oro se desplomó a la mitad. La plata cayó más de 2/3. Lo que siguió fue un período de congelamiento de 20 años. El oro entró en una larga fase de consolidación y caída, y la fe de generaciones de inversores se fue desgastando lentamente con el tiempo.
Segundo ciclo (2010-2011): la ilusión tras la crisis financiera
Llegamos a 2010-2011. Esta vez, el contexto fue la locura de los bancos centrales tras la crisis global: impresión masiva de dinero. El oro volvió a encenderse: subió de 1000 dólares a 1921 dólares, y la plata alcanzó los 50 dólares nuevamente.
La historia conocida, el final conocido. Luego, el oro retrocedió un 45%, y la plata cayó un 70%. En los años siguientes, ambos entraron en ciclos de caída, consolidación y desgaste de confianza.
Las leyes físicas ocultas en los datos
Al comparar estos dos ciclos, surge una ley casi cruel pero repetidamente comprobada:
Cuanto más salvaje es la subida, más brutal será la caída.
Esto casi se ha convertido en una ley física del mercado de metales preciosos, difícil de romper.
Y hay un detalle aún más importante y que hay que tener en cuenta: en cada gran subida, la lógica aparente parecía irrefutable. Ya sea por una inflación descontrolada, por una crisis que genera exceso de liquidez, o por un desorden en las grandes potencias. La historia fundamental siempre es perfecta, pero el momento siempre es cruel. En los picos de confianza del mercado, las correcciones suelen ser las más feroces.
¿En qué se diferencia esta ronda?
Es cierto que en esta fase del mercado del oro y la plata hay algunos elementos nuevos:
Los bancos centrales siguen aumentando sus reservas de oro, el proceso de desdolarización se acelera, y la plata cuenta con una narrativa adicional basada en la demanda industrial y chips de IA. En apariencia, las razones para que el oro suba parecen más sólidas que nunca.
Pero lo que realmente merece reflexión es otra dimensión: el precio actual del oro parece estar anticipando escenarios que podrían ocurrir alrededor de 2027. No es una lógica de trading tradicional, sino una forma de predecir precios basada en expectativas. Los bancos centrales compran, los capitales privados entran, los ultra ricos se posicionan con anticipación. Todos están pagando por adelantado por los peores escenarios.
La verdadera situación de las reservas de oro de los bancos centrales
Un conjunto de datos nos ayuda a entender el significado profundo de esta lógica de precios:
Hasta ahora, las reservas de oro por países son las siguientes:
EE. UU.: 8133 toneladas, más del 75% de sus reservas en divisas
Alemania: 3350 toneladas
Italia, Francia, Rusia siguen en la lista
China: aproximadamente 2304 toneladas, en sexto lugar
Este orden en sí mismo cuenta una historia. EE. UU. sigue teniendo la mayor cantidad de oro, mientras observa la tendencia de desdolarización. Alemania, Francia y otras potencias tradicionales están aumentando sus reservas para afrontar la incertidumbre futura. No es solo una decisión de inversión, sino una redefinición de qué es un activo seguro por parte de las grandes potencias usando el oro.
¿Cómo deben actuar los inversores comunes?
Una frase clara: no apuesten.
Nadie puede señalar con precisión dónde está el pico del oro y la plata. Apostar ciegamente a todo en la cresta de la ola es, en esencia, apostar contra la historia, y la historia ya ha demostrado varias veces cuál es el final de esa apuesta. Según datos históricos:
La caída promedio del oro supera el 30%, y la de la plata empieza en un 50%.
Y el mercado actual ya se ha alejado claramente de los rangos históricos de volatilidad, lo que significa que, una vez que comience la corrección, la caída podría ser mucho más fuerte de lo esperado.
La ley más profunda
Independientemente de si crees en la nueva narrativa del oro y la plata, hay un hecho indiscutible: cuanto más sorprendente sea la subida, más violenta será la corrección.
El mercado no debe una racha continua de subidas a nadie, pero sí que en el momento de mayor confianza, lo pondrá a prueba con una caída repentina para ver si realmente estás preparado.
La historia nos enseña que los picos explosivos del oro y la plata nunca son el comienzo de un cuento de hadas, sino la última locura antes de que el mercado pase de “auge a declive”.
Esto es solo una reflexión personal y un análisis histórico, no constituye ninguna recomendación de inversión.
A esto va dirigido a quienes creen en las leyes, y no solo en las curvas de subida y bajada.
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La trampa del ciclo de una liang de oro: cómo la historia se repite una y otra vez
Últimamente mucha gente está discutiendo un tema: ¿el oro está comenzando un nuevo ciclo alcista? ¿La plata finalmente va a recuperar su subida? Pero antes de llegar a una conclusión, no está de más revisar la historia con atención. Porque en cuanto a los aumentos explosivos de metales preciosos como el oro y la plata, el mercado ya ha dado varias respuestas “tipo libro de texto”.
Primer ciclo (1979-1980): momentos de brillo del oro y la posterior desilusión
Fue una época de caos en el orden mundial. Crisis del petróleo, inflación galopante, tensiones geopolíticas, las monedas globales estaban siendo sometidas a impactos sin precedentes. En este contexto, el oro vivió su momento de gloria:
El oro subió de 200 dólares a 850 dólares, multiplicándose por 4 en un año.
La plata no quiso quedarse atrás, pasando de 6 dólares a 50 dólares.
A simple vista, parecía una señal de “el viejo orden se desmorona, nace uno nuevo”. Todos los fundamentos apuntaban en la misma dirección: los metales preciosos serían la nueva ancla de valor. Pero la crueldad del mercado es que la historia nunca termina como uno espera:
En apenas dos meses, el oro se desplomó a la mitad. La plata cayó más de 2/3. Lo que siguió fue un período de congelamiento de 20 años. El oro entró en una larga fase de consolidación y caída, y la fe de generaciones de inversores se fue desgastando lentamente con el tiempo.
Segundo ciclo (2010-2011): la ilusión tras la crisis financiera
Llegamos a 2010-2011. Esta vez, el contexto fue la locura de los bancos centrales tras la crisis global: impresión masiva de dinero. El oro volvió a encenderse: subió de 1000 dólares a 1921 dólares, y la plata alcanzó los 50 dólares nuevamente.
La historia conocida, el final conocido. Luego, el oro retrocedió un 45%, y la plata cayó un 70%. En los años siguientes, ambos entraron en ciclos de caída, consolidación y desgaste de confianza.
Las leyes físicas ocultas en los datos
Al comparar estos dos ciclos, surge una ley casi cruel pero repetidamente comprobada:
Cuanto más salvaje es la subida, más brutal será la caída.
Esto casi se ha convertido en una ley física del mercado de metales preciosos, difícil de romper.
Y hay un detalle aún más importante y que hay que tener en cuenta: en cada gran subida, la lógica aparente parecía irrefutable. Ya sea por una inflación descontrolada, por una crisis que genera exceso de liquidez, o por un desorden en las grandes potencias. La historia fundamental siempre es perfecta, pero el momento siempre es cruel. En los picos de confianza del mercado, las correcciones suelen ser las más feroces.
¿En qué se diferencia esta ronda?
Es cierto que en esta fase del mercado del oro y la plata hay algunos elementos nuevos:
Los bancos centrales siguen aumentando sus reservas de oro, el proceso de desdolarización se acelera, y la plata cuenta con una narrativa adicional basada en la demanda industrial y chips de IA. En apariencia, las razones para que el oro suba parecen más sólidas que nunca.
Pero lo que realmente merece reflexión es otra dimensión: el precio actual del oro parece estar anticipando escenarios que podrían ocurrir alrededor de 2027. No es una lógica de trading tradicional, sino una forma de predecir precios basada en expectativas. Los bancos centrales compran, los capitales privados entran, los ultra ricos se posicionan con anticipación. Todos están pagando por adelantado por los peores escenarios.
La verdadera situación de las reservas de oro de los bancos centrales
Un conjunto de datos nos ayuda a entender el significado profundo de esta lógica de precios:
Hasta ahora, las reservas de oro por países son las siguientes:
Este orden en sí mismo cuenta una historia. EE. UU. sigue teniendo la mayor cantidad de oro, mientras observa la tendencia de desdolarización. Alemania, Francia y otras potencias tradicionales están aumentando sus reservas para afrontar la incertidumbre futura. No es solo una decisión de inversión, sino una redefinición de qué es un activo seguro por parte de las grandes potencias usando el oro.
¿Cómo deben actuar los inversores comunes?
Una frase clara: no apuesten.
Nadie puede señalar con precisión dónde está el pico del oro y la plata. Apostar ciegamente a todo en la cresta de la ola es, en esencia, apostar contra la historia, y la historia ya ha demostrado varias veces cuál es el final de esa apuesta. Según datos históricos:
La caída promedio del oro supera el 30%, y la de la plata empieza en un 50%.
Y el mercado actual ya se ha alejado claramente de los rangos históricos de volatilidad, lo que significa que, una vez que comience la corrección, la caída podría ser mucho más fuerte de lo esperado.
La ley más profunda
Independientemente de si crees en la nueva narrativa del oro y la plata, hay un hecho indiscutible: cuanto más sorprendente sea la subida, más violenta será la corrección.
El mercado no debe una racha continua de subidas a nadie, pero sí que en el momento de mayor confianza, lo pondrá a prueba con una caída repentina para ver si realmente estás preparado.
La historia nos enseña que los picos explosivos del oro y la plata nunca son el comienzo de un cuento de hadas, sino la última locura antes de que el mercado pase de “auge a declive”.
Esto es solo una reflexión personal y un análisis histórico, no constituye ninguna recomendación de inversión.
A esto va dirigido a quienes creen en las leyes, y no solo en las curvas de subida y bajada.