Kevin Warsh de la nominación a presidente de la Reserva Federal ha provocado un gran revuelo en el mercado. Este tomador de decisiones, conocido por su postura hawkish, ha roto las expectativas colectivas del mercado respecto a recortes de tasas y políticas monetarias expansivas. En solo 36 horas, el mercado de metales preciosos experimentó una caída violenta, con el oro, la plata y otros activos tradicionales de refugio acumulando caídas superiores al 5%, muchos posicionamientos fueron liquidados en los picos, con pérdidas severas. Esto refleja no solo el impacto de un cambio de política, sino también las causas profundas del atrapamiento psicológico de los inversores minoristas en trampas mentales.
La nominación de Kevin Warsh genera un cambio en las expectativas, la verdad detrás de la caída de los metales preciosos
La ilusión colectiva del mercado se desplomó en el momento en que Warsh fue nominado. Anteriormente, los participantes del mercado apostaban mayoritariamente a una política expansiva tras la llegada de Trump — recortes de tasas, expansión monetaria, depreciación del dólar — que se convirtió en un consenso, y los metales preciosos eran considerados la mejor apuesta. Grandes sumas de dinero con apalancamiento entraron en busca de beneficios en los dividendos políticos.
Sin embargo, la nominación de Warsh reescribió esa narrativa. Este exmiembro de la Junta de la Reserva Federal, conocido por su franqueza en oponerse a la flexibilización cuantitativa, incluso criticó públicamente las políticas de Bernanke. Su historial indica que prefiere reducir el balance en lugar de recortar tasas. La mala interpretación del mercado respecto al nuevo presidente llevó a un cambio completo en las expectativas en muy poco tiempo.
Cuando las expectativas colapsaron, se desencadenó una crisis de liquidez. Los especuladores con apalancamiento enfrentaron una avalancha de ventas, muchos salieron en pánico, y las liquidaciones en cascada activaron una espiral de ventas masivas. Por eso, los metales preciosos experimentaron un “flash crash” — no fue una reevaluación racional del mercado, sino una liquidación forzada que generó pánico.
La trampa mental del pánico colectivo de los minoristas: riesgos en los mercados de metales y criptomonedas
Esta caída revela una falla fundamental en la inversión minorista: una dependencia excesiva de las expectativas políticas, ignorando los fundamentos subyacentes. Cuando el sentimiento del mercado está en auge, la gente tiende a confundir burbujas con fundamentos, y a usar apalancamiento para maximizar beneficios. Ya sea en oro, plata o criptomonedas, mientras las expectativas políticas sostengan los precios, se atraerá capital sin cesar.
Pero la historia nos enseña que las primas sin respaldo de liquidez son solo “castillos en la arena”. La burbuja de las tecnológicas en 2000, la fiebre de ICO en 2017, y la actual euforia en metales preciosos, siguen un mismo patrón: cuanto más extremas sean las expectativas, mayor será la burbuja; y cuando reviente, será más violenta.
La razón por la que los minoristas terminan siendo liquidados en pánico es por comprar en máximos. Usualmente entran en el mercado en los momentos de mayor optimismo y precios más altos, cuando el riesgo ya está muy bien valorado. Cuando las expectativas cambian, los precios ajustan a la baja con la misma intensidad, y los apalancados se ven forzados a liquidar en segundos.
Lecciones del ciclo alcista de los metales preciosos: ¿cuándo es realmente el fondo?
Al observar la tendencia a largo plazo del oro, encontramos patrones interesantes. Desde 1980 hasta 2000, el oro atravesó un mercado bajista de 20 años. Tras la recuperación de 2001, hubo dos ciclos alcistas. La primera desde 2001 hasta 2011, seguida de una corrección de cuatro años que redujo el precio en un 50%, y en la plata incluso un 80%.
El actual ciclo alcista del oro comenzó en 2016 y ya lleva diez años. Según los patrones históricos, la cima de la segunda fase alcista probablemente esté cerca. Aunque teóricamente podría haber una tercera fase, dada la magnitud y duración del movimiento actual, una corrección significativa es inevitable.
Para los inversores, lo clave es entender en qué parte del ciclo están. Cuando un activo sube más del 100% y alcanza nuevos máximos consecutivos, suele estar cerca del pico del ciclo. Entrar en ese momento implica riesgos mucho mayores que las posibles ganancias. En lugar de arriesgarse a comprar en máximos “apostando a esa pequeña subida incierta”, es mejor esperar a que se forme un verdadero fondo. Las oportunidades siempre existen, pero si pierdes tu capital, no hay segunda oportunidad.
Soportes clave en Bitcoin y Ethereum, ¿qué esperar la próxima semana?
Con el cambio en las expectativas de la política de la Reserva Federal, el mercado cripto también enfrenta presión de ajuste. Según datos recientes (febrero 2026), Bitcoin cotiza a $70,990, con un aumento del 2.44% en 24 horas; Ethereum a $2,090, con un incremento del 0.40%.
Desde el análisis técnico, Bitcoin está en una fase de rebote débil. La clave es si puede mantenerse por encima de los 85,000; si no logra un rebote efectivo, buscará bajar más. El soporte en el corto plazo está en 82,000; si se rompe, puede bajar a unos 80,000. Se cree que en torno a los 80,000 puede haber una gran entrada de capital, pero si no aguanta ese soporte, podría dirigirse directamente a 69,000.
Ethereum muestra un rendimiento más débil, principalmente porque el capital sigue fluyendo hacia Bitcoin, generando un efecto de “sangrado”. Sin fondos independientes que respalden su movimiento, Ethereum presenta caídas continuas. El soporte en $2,681 ya fue roto, y el próximo objetivo sería el mínimo previo en torno a $2,621.
Los puntos clave para la próxima semana son:
Bitcoin resistencia superior: 85,600. Si logra romper y mantenerse, los bajistas deben prepararse para un cambio de tendencia; si no logra superar en el rango de 84,500-85,500, será una falsa ruptura y volverá a bajar.
Bitcoin soporte inferior: 80,600. Es un soporte fuerte. Si rebota rápidamente, puede ser una buena entrada; si cae con volumen y no logra recuperarse en unas horas, hay que abandonar la posición.
Ethereum: Depende mucho del comportamiento de Bitcoin. Si Bitcoin no mantiene su soporte, Ethereum probablemente también caerá.
Gestión de posiciones y disciplina en stops, la clave para sobrevivir a largo plazo
Frente a la incertidumbre del mercado, la disciplina en las operaciones es más importante que las predicciones. Para los largos, lo más seguro es esperar en 80,600 para un rebote rápido, o confirmar una ruptura por encima de 84,148 antes de entrar. Para los cortos, hay que considerar abrir posición si rompe 83,921 sin rebote, o si no logra superar la zona de resistencia en 84,500-85,500.
Quienes ya tienen posiciones abiertas deben recordar: los cortos deben cerrar en cuanto Bitcoin supere los 85,600 para evitar ser atrapados por una reversión; los largos no deben cerrar en medio de una caída por debajo de 80,600 sin una confirmación clara, sino esperar a que la tendencia se defina. Lo mismo para Ethereum: si no vuelve a superar los 2,712 y mantenerse, lo mejor es mantener la posición en espera; los traders agresivos pueden intentar una pequeña posición en 2,561, pero con stop en 2,523.
El principio fundamental es: todo se basa en Bitcoin. Si supera los 85,600, el mercado puede mejorar; si cae por debajo de 80,600 y no logra recuperarse, la tendencia será irreversible. No hay que apresurarse a poner mucho en juego, sino esperar a que el precio llegue a niveles clave, entender la dirección y actuar en consecuencia. Antes de comprar o vender, define claramente en qué precio aceptarás perder y cumple esa disciplina.
La era de Warsh: el juego de políticas ya comenzó
La llegada de Warsh no significa que termine la mala noticia ni que comience la buena, sino que inicia una nueva ronda de juego político. La caída de los metales preciosos ya nos dejó una lección valiosa: especular con expectativas políticas siempre es arriesgado; solo con fundamentos sólidos y control del riesgo se puede sobrevivir en este ciclo.
Lo mismo aplica en el mercado cripto. Ganar dinero no depende de la suerte ni de predecir con precisión las políticas, sino de la mentalidad y la estrategia. La actual tendencia de Bitcoin “sanguinario” y Ethereum débil es temporal. No hay que vender por pánico ni comprar a ciegas. Lo importante es seguir las señales, actuar con calma y distribuir las entradas en varias etapas. Mientras el capital esté intacto, siempre habrá oportunidad. Enfrentar el miedo a ser liquidado, en lugar de lamentar decisiones pasadas, es mejor prepararse desde ahora en gestión de riesgos para la próxima oportunidad.
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El nuevo presidente hawkish de la Reserva Federal, ¿por qué los minoristas siempre terminan siendo manipulados y llorando en los máximos?
Kevin Warsh de la nominación a presidente de la Reserva Federal ha provocado un gran revuelo en el mercado. Este tomador de decisiones, conocido por su postura hawkish, ha roto las expectativas colectivas del mercado respecto a recortes de tasas y políticas monetarias expansivas. En solo 36 horas, el mercado de metales preciosos experimentó una caída violenta, con el oro, la plata y otros activos tradicionales de refugio acumulando caídas superiores al 5%, muchos posicionamientos fueron liquidados en los picos, con pérdidas severas. Esto refleja no solo el impacto de un cambio de política, sino también las causas profundas del atrapamiento psicológico de los inversores minoristas en trampas mentales.
La nominación de Kevin Warsh genera un cambio en las expectativas, la verdad detrás de la caída de los metales preciosos
La ilusión colectiva del mercado se desplomó en el momento en que Warsh fue nominado. Anteriormente, los participantes del mercado apostaban mayoritariamente a una política expansiva tras la llegada de Trump — recortes de tasas, expansión monetaria, depreciación del dólar — que se convirtió en un consenso, y los metales preciosos eran considerados la mejor apuesta. Grandes sumas de dinero con apalancamiento entraron en busca de beneficios en los dividendos políticos.
Sin embargo, la nominación de Warsh reescribió esa narrativa. Este exmiembro de la Junta de la Reserva Federal, conocido por su franqueza en oponerse a la flexibilización cuantitativa, incluso criticó públicamente las políticas de Bernanke. Su historial indica que prefiere reducir el balance en lugar de recortar tasas. La mala interpretación del mercado respecto al nuevo presidente llevó a un cambio completo en las expectativas en muy poco tiempo.
Cuando las expectativas colapsaron, se desencadenó una crisis de liquidez. Los especuladores con apalancamiento enfrentaron una avalancha de ventas, muchos salieron en pánico, y las liquidaciones en cascada activaron una espiral de ventas masivas. Por eso, los metales preciosos experimentaron un “flash crash” — no fue una reevaluación racional del mercado, sino una liquidación forzada que generó pánico.
La trampa mental del pánico colectivo de los minoristas: riesgos en los mercados de metales y criptomonedas
Esta caída revela una falla fundamental en la inversión minorista: una dependencia excesiva de las expectativas políticas, ignorando los fundamentos subyacentes. Cuando el sentimiento del mercado está en auge, la gente tiende a confundir burbujas con fundamentos, y a usar apalancamiento para maximizar beneficios. Ya sea en oro, plata o criptomonedas, mientras las expectativas políticas sostengan los precios, se atraerá capital sin cesar.
Pero la historia nos enseña que las primas sin respaldo de liquidez son solo “castillos en la arena”. La burbuja de las tecnológicas en 2000, la fiebre de ICO en 2017, y la actual euforia en metales preciosos, siguen un mismo patrón: cuanto más extremas sean las expectativas, mayor será la burbuja; y cuando reviente, será más violenta.
La razón por la que los minoristas terminan siendo liquidados en pánico es por comprar en máximos. Usualmente entran en el mercado en los momentos de mayor optimismo y precios más altos, cuando el riesgo ya está muy bien valorado. Cuando las expectativas cambian, los precios ajustan a la baja con la misma intensidad, y los apalancados se ven forzados a liquidar en segundos.
Lecciones del ciclo alcista de los metales preciosos: ¿cuándo es realmente el fondo?
Al observar la tendencia a largo plazo del oro, encontramos patrones interesantes. Desde 1980 hasta 2000, el oro atravesó un mercado bajista de 20 años. Tras la recuperación de 2001, hubo dos ciclos alcistas. La primera desde 2001 hasta 2011, seguida de una corrección de cuatro años que redujo el precio en un 50%, y en la plata incluso un 80%.
El actual ciclo alcista del oro comenzó en 2016 y ya lleva diez años. Según los patrones históricos, la cima de la segunda fase alcista probablemente esté cerca. Aunque teóricamente podría haber una tercera fase, dada la magnitud y duración del movimiento actual, una corrección significativa es inevitable.
Para los inversores, lo clave es entender en qué parte del ciclo están. Cuando un activo sube más del 100% y alcanza nuevos máximos consecutivos, suele estar cerca del pico del ciclo. Entrar en ese momento implica riesgos mucho mayores que las posibles ganancias. En lugar de arriesgarse a comprar en máximos “apostando a esa pequeña subida incierta”, es mejor esperar a que se forme un verdadero fondo. Las oportunidades siempre existen, pero si pierdes tu capital, no hay segunda oportunidad.
Soportes clave en Bitcoin y Ethereum, ¿qué esperar la próxima semana?
Con el cambio en las expectativas de la política de la Reserva Federal, el mercado cripto también enfrenta presión de ajuste. Según datos recientes (febrero 2026), Bitcoin cotiza a $70,990, con un aumento del 2.44% en 24 horas; Ethereum a $2,090, con un incremento del 0.40%.
Desde el análisis técnico, Bitcoin está en una fase de rebote débil. La clave es si puede mantenerse por encima de los 85,000; si no logra un rebote efectivo, buscará bajar más. El soporte en el corto plazo está en 82,000; si se rompe, puede bajar a unos 80,000. Se cree que en torno a los 80,000 puede haber una gran entrada de capital, pero si no aguanta ese soporte, podría dirigirse directamente a 69,000.
Ethereum muestra un rendimiento más débil, principalmente porque el capital sigue fluyendo hacia Bitcoin, generando un efecto de “sangrado”. Sin fondos independientes que respalden su movimiento, Ethereum presenta caídas continuas. El soporte en $2,681 ya fue roto, y el próximo objetivo sería el mínimo previo en torno a $2,621.
Los puntos clave para la próxima semana son:
Gestión de posiciones y disciplina en stops, la clave para sobrevivir a largo plazo
Frente a la incertidumbre del mercado, la disciplina en las operaciones es más importante que las predicciones. Para los largos, lo más seguro es esperar en 80,600 para un rebote rápido, o confirmar una ruptura por encima de 84,148 antes de entrar. Para los cortos, hay que considerar abrir posición si rompe 83,921 sin rebote, o si no logra superar la zona de resistencia en 84,500-85,500.
Quienes ya tienen posiciones abiertas deben recordar: los cortos deben cerrar en cuanto Bitcoin supere los 85,600 para evitar ser atrapados por una reversión; los largos no deben cerrar en medio de una caída por debajo de 80,600 sin una confirmación clara, sino esperar a que la tendencia se defina. Lo mismo para Ethereum: si no vuelve a superar los 2,712 y mantenerse, lo mejor es mantener la posición en espera; los traders agresivos pueden intentar una pequeña posición en 2,561, pero con stop en 2,523.
El principio fundamental es: todo se basa en Bitcoin. Si supera los 85,600, el mercado puede mejorar; si cae por debajo de 80,600 y no logra recuperarse, la tendencia será irreversible. No hay que apresurarse a poner mucho en juego, sino esperar a que el precio llegue a niveles clave, entender la dirección y actuar en consecuencia. Antes de comprar o vender, define claramente en qué precio aceptarás perder y cumple esa disciplina.
La era de Warsh: el juego de políticas ya comenzó
La llegada de Warsh no significa que termine la mala noticia ni que comience la buena, sino que inicia una nueva ronda de juego político. La caída de los metales preciosos ya nos dejó una lección valiosa: especular con expectativas políticas siempre es arriesgado; solo con fundamentos sólidos y control del riesgo se puede sobrevivir en este ciclo.
Lo mismo aplica en el mercado cripto. Ganar dinero no depende de la suerte ni de predecir con precisión las políticas, sino de la mentalidad y la estrategia. La actual tendencia de Bitcoin “sanguinario” y Ethereum débil es temporal. No hay que vender por pánico ni comprar a ciegas. Lo importante es seguir las señales, actuar con calma y distribuir las entradas en varias etapas. Mientras el capital esté intacto, siempre habrá oportunidad. Enfrentar el miedo a ser liquidado, en lugar de lamentar decisiones pasadas, es mejor prepararse desde ahora en gestión de riesgos para la próxima oportunidad.