La sesión de negociación estadounidense del jueves vio los precios del oro y de la plata sufrir correcciones sustanciales. La plata en particular registró un rendimiento especialmente débil, con los traders liquidando posiciones alcistas construidas previamente. Este movimiento bajista refleja no solo la realización de beneficios por parte de los operadores a corto plazo, sino también una renovada presión estructural en el mercado de los metales preciosos.
Las dinámicas de precio en detalle
Los contratos de futuros de oro con vencimiento en febrero cerraron en 4431,7 dólares por onza, registrando una pérdida de 30,8 dólares. Mientras tanto, los futuros de plata con entrega prevista en marzo sufrieron una caída aún más severa, bajando a 73,83 dólares por onza, con una reducción de 3,783 dólares. Estos movimientos evidencian cómo la plata continúa mostrando una volatilidad superior respecto al oro, característica típica de este metal industrial.
El factor del reequilibrio de los índices
Una de las principales causas de esta presión a la baja proviene del reequilibrio anual de los índices de materias primas. Los operadores del mercado se están preparando para lo que podría representar una salida significativa de capitales del sector. Según las estimaciones de Citigroup, el reequilibrio podría implicar la venta de aproximadamente 6,8 mil millones de dólares en futuros de plata, acompañada de salidas de dimensiones comparables en el mercado del oro. El aumento de la ponderación asignada a los metales preciosos en los índices de referencia ha generado estas presiones de venta anticipadas. Los traders ya se están posicionando de cara a este evento esperado en los próximos días.
Contexto macroeconómico desfavorable
En el mercado de la plata se ha consolidado una configuración técnica bajista, elemento que ha amplificado las ventas de pánico entre los inversores. Un principio consolidado en los mercados financieros sostiene que los ciclos alcistas maduros requieren un flujo continuo de noticias positivas para mantenerse. Actualmente, este catalizador de soporte parece faltar tanto para el oro como para la plata. Los datos estadounidenses del mercado laboral ofrecen un cuadro contrastante: el número de despidos anunciados en diciembre bajó a su nivel más bajo desde julio de 2024, con 35.553 puestos eliminados respecto a los 71.321 de noviembre. Sin embargo, los datos anuales de 2025 revelan una situación muy distinta, con un total de 1.206.374 despidos anunciados, registrando un aumento del 58% respecto al año anterior. El sector gubernamental lidera esta clasificación con 308.167 despidos concentrados principalmente a nivel federal, mientras que en el sector privado, el sector tecnológico registró el mayor número de pérdidas laborales con 154.445 puestos.
Perspectivas técnicas y resistencias clave
El análisis técnico de los futuros de oro con vencimiento en febrero identifica el máximo histórico del contrato en 4584,00 dólares por onza como próximo objetivo alcista en caso de que se alcance un cierre por encima de este nivel. Por el contrario, los bajistas apuestan a empujar el precio por debajo del soporte técnico fundamental de 4284,30 dólares por onza. A corto plazo, la primera resistencia se sitúa en el máximo de la noche anterior en 4475,20 dólares por onza, mientras que el primer soporte está en 4400,00 dólares por onza, seguido por el mínimo de la semana en 4354,60 dólares por onza.
Para el mercado de la plata, los futuros de marzo han trazado movimientos que han suscitado preocupaciones entre los analistas técnicos, con la formación de una figura de doble máximo invertido en el gráfico diario. El próximo objetivo alcista para los toros corresponde al máximo histórico en 82,67 dólares por onza, mientras que los bajistas apuestan a un cierre por debajo del soporte clave representado por el mínimo de la semana pasada en 69,225 dólares por onza. La primera resistencia para la plata se sitúa en 75,00 dólares por onza, mientras que el próximo nivel de soporte está en 74,00 dólares por onza.
Las implicaciones de las políticas gubernamentales estadounidenses
La Corte Suprema de Estados Unidos se prepara para pronunciarse sobre la constitucionalidad de los aranceles implementados por la administración Trump. La decisión podría llegar ya el viernes y tendría implicaciones significativas para la economía global. Los tribunales inferiores ya han establecido que el recurso del presidente Trump a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para respaldar los aranceles “recíprocos” a gran escala ha sobrepasado los límites de sus poderes constitucionales. Si la Corte Suprema estuviera de acuerdo con esta evaluación y declarara ilegales dichos aranceles, la mayoría de las medidas impuestas durante su segundo mandato podrían ser revocadas, exponiendo al gobierno estadounidense a posibles reembolsos de decenas de miles de millones de dólares.
Paralelamente, el presidente Trump anunció la intención de aumentar el presupuesto anual de defensa de EE. UU. en 500 mil millones de dólares, llevándolo a 1,5 billones. Este incremento significativo refleja una estrategia geopolítica más agresiva, aunque Trump ha amenazado con excluir de la negociación a algunas empresas que podrían beneficiarse. Una orden ejecutiva ha impuesto a los principales contratistas de defensa suspender recompras de acciones y dividendos hasta que aumenten las inversiones en construcción de instalaciones y en investigación y desarrollo, además de establecer un límite a la remuneración directiva en 5 millones de dólares anuales. Estas medidas han provocado una caída en las cotizaciones de los principales contratistas del sector de defensa.
El mercado energético y la estrategia venezolana
Una de las noticias económicas más impactantes de la semana es la anunciada estrategia estadounidense respecto a los recursos petroleros venezolanos. La administración Trump pretende tomar el control de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, una intervención sin precedentes que podría representar uno de los cambios más relevantes en la oferta energética global de los últimos años. El presidente ha declarado su intención de reconstruir la industria petrolera venezolana en los próximos años sobre bases altamente rentables.
Esta estrategia implica la participación directa del gobierno federal en el mercado petrolero internacional y podría reactivar los suministros de crudo venezolano a las refinerías estadounidenses tras años de sanciones comerciales. Los traders de petróleo y las refinerías de EE. UU. ya están reorganizando sus posiciones para asegurar acceso al crudo venezolano. Aunque Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del planeta, décadas de subinversión, aislamiento económico y sanciones han reducido la producción por debajo del millón de barriles diarios. El impacto de esta noticia fue inmediato: los precios del petróleo canadiense sufrieron una caída significativa, mientras que los futuros del crudo de referencia experimentaron presiones a la baja. Actualmente, los precios del petróleo se negocian en torno a 57,00 dólares por barril, aunque las principales compañías petroleras estadounidenses permanecen cautelosas y esperan garantías políticas y legales claras antes de comprometerse en el mercado venezolano.
El escenario general y el contexto de los mercados globales
El índice del dólar registró una ligera apreciación, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se sitúa en 4,16%. El panorama general muestra presiones múltiples sobre el oro y la plata, derivadas de factores tanto técnicos como fundamentales, en un contexto donde las políticas económicas de EE. UU. siguen siendo un factor de incertidumbre para los mercados globales.
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Metales preciosos bajo presión: oro y plata registran caídas significativas mientras los mercados se recalibran
La sesión de negociación estadounidense del jueves vio los precios del oro y de la plata sufrir correcciones sustanciales. La plata en particular registró un rendimiento especialmente débil, con los traders liquidando posiciones alcistas construidas previamente. Este movimiento bajista refleja no solo la realización de beneficios por parte de los operadores a corto plazo, sino también una renovada presión estructural en el mercado de los metales preciosos.
Las dinámicas de precio en detalle
Los contratos de futuros de oro con vencimiento en febrero cerraron en 4431,7 dólares por onza, registrando una pérdida de 30,8 dólares. Mientras tanto, los futuros de plata con entrega prevista en marzo sufrieron una caída aún más severa, bajando a 73,83 dólares por onza, con una reducción de 3,783 dólares. Estos movimientos evidencian cómo la plata continúa mostrando una volatilidad superior respecto al oro, característica típica de este metal industrial.
El factor del reequilibrio de los índices
Una de las principales causas de esta presión a la baja proviene del reequilibrio anual de los índices de materias primas. Los operadores del mercado se están preparando para lo que podría representar una salida significativa de capitales del sector. Según las estimaciones de Citigroup, el reequilibrio podría implicar la venta de aproximadamente 6,8 mil millones de dólares en futuros de plata, acompañada de salidas de dimensiones comparables en el mercado del oro. El aumento de la ponderación asignada a los metales preciosos en los índices de referencia ha generado estas presiones de venta anticipadas. Los traders ya se están posicionando de cara a este evento esperado en los próximos días.
Contexto macroeconómico desfavorable
En el mercado de la plata se ha consolidado una configuración técnica bajista, elemento que ha amplificado las ventas de pánico entre los inversores. Un principio consolidado en los mercados financieros sostiene que los ciclos alcistas maduros requieren un flujo continuo de noticias positivas para mantenerse. Actualmente, este catalizador de soporte parece faltar tanto para el oro como para la plata. Los datos estadounidenses del mercado laboral ofrecen un cuadro contrastante: el número de despidos anunciados en diciembre bajó a su nivel más bajo desde julio de 2024, con 35.553 puestos eliminados respecto a los 71.321 de noviembre. Sin embargo, los datos anuales de 2025 revelan una situación muy distinta, con un total de 1.206.374 despidos anunciados, registrando un aumento del 58% respecto al año anterior. El sector gubernamental lidera esta clasificación con 308.167 despidos concentrados principalmente a nivel federal, mientras que en el sector privado, el sector tecnológico registró el mayor número de pérdidas laborales con 154.445 puestos.
Perspectivas técnicas y resistencias clave
El análisis técnico de los futuros de oro con vencimiento en febrero identifica el máximo histórico del contrato en 4584,00 dólares por onza como próximo objetivo alcista en caso de que se alcance un cierre por encima de este nivel. Por el contrario, los bajistas apuestan a empujar el precio por debajo del soporte técnico fundamental de 4284,30 dólares por onza. A corto plazo, la primera resistencia se sitúa en el máximo de la noche anterior en 4475,20 dólares por onza, mientras que el primer soporte está en 4400,00 dólares por onza, seguido por el mínimo de la semana en 4354,60 dólares por onza.
Para el mercado de la plata, los futuros de marzo han trazado movimientos que han suscitado preocupaciones entre los analistas técnicos, con la formación de una figura de doble máximo invertido en el gráfico diario. El próximo objetivo alcista para los toros corresponde al máximo histórico en 82,67 dólares por onza, mientras que los bajistas apuestan a un cierre por debajo del soporte clave representado por el mínimo de la semana pasada en 69,225 dólares por onza. La primera resistencia para la plata se sitúa en 75,00 dólares por onza, mientras que el próximo nivel de soporte está en 74,00 dólares por onza.
Las implicaciones de las políticas gubernamentales estadounidenses
La Corte Suprema de Estados Unidos se prepara para pronunciarse sobre la constitucionalidad de los aranceles implementados por la administración Trump. La decisión podría llegar ya el viernes y tendría implicaciones significativas para la economía global. Los tribunales inferiores ya han establecido que el recurso del presidente Trump a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para respaldar los aranceles “recíprocos” a gran escala ha sobrepasado los límites de sus poderes constitucionales. Si la Corte Suprema estuviera de acuerdo con esta evaluación y declarara ilegales dichos aranceles, la mayoría de las medidas impuestas durante su segundo mandato podrían ser revocadas, exponiendo al gobierno estadounidense a posibles reembolsos de decenas de miles de millones de dólares.
Paralelamente, el presidente Trump anunció la intención de aumentar el presupuesto anual de defensa de EE. UU. en 500 mil millones de dólares, llevándolo a 1,5 billones. Este incremento significativo refleja una estrategia geopolítica más agresiva, aunque Trump ha amenazado con excluir de la negociación a algunas empresas que podrían beneficiarse. Una orden ejecutiva ha impuesto a los principales contratistas de defensa suspender recompras de acciones y dividendos hasta que aumenten las inversiones en construcción de instalaciones y en investigación y desarrollo, además de establecer un límite a la remuneración directiva en 5 millones de dólares anuales. Estas medidas han provocado una caída en las cotizaciones de los principales contratistas del sector de defensa.
El mercado energético y la estrategia venezolana
Una de las noticias económicas más impactantes de la semana es la anunciada estrategia estadounidense respecto a los recursos petroleros venezolanos. La administración Trump pretende tomar el control de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, una intervención sin precedentes que podría representar uno de los cambios más relevantes en la oferta energética global de los últimos años. El presidente ha declarado su intención de reconstruir la industria petrolera venezolana en los próximos años sobre bases altamente rentables.
Esta estrategia implica la participación directa del gobierno federal en el mercado petrolero internacional y podría reactivar los suministros de crudo venezolano a las refinerías estadounidenses tras años de sanciones comerciales. Los traders de petróleo y las refinerías de EE. UU. ya están reorganizando sus posiciones para asegurar acceso al crudo venezolano. Aunque Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del planeta, décadas de subinversión, aislamiento económico y sanciones han reducido la producción por debajo del millón de barriles diarios. El impacto de esta noticia fue inmediato: los precios del petróleo canadiense sufrieron una caída significativa, mientras que los futuros del crudo de referencia experimentaron presiones a la baja. Actualmente, los precios del petróleo se negocian en torno a 57,00 dólares por barril, aunque las principales compañías petroleras estadounidenses permanecen cautelosas y esperan garantías políticas y legales claras antes de comprometerse en el mercado venezolano.
El escenario general y el contexto de los mercados globales
El índice del dólar registró una ligera apreciación, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se sitúa en 4,16%. El panorama general muestra presiones múltiples sobre el oro y la plata, derivadas de factores tanto técnicos como fundamentales, en un contexto donde las políticas económicas de EE. UU. siguen siendo un factor de incertidumbre para los mercados globales.