De mí en 1999, nacida en el año del conejo, tengo 27 años este año. En esta edad indefinida, he perdido la astucia de los 27, y me dejo calentar por las personas. El hielo es frío,
Soy directa, suave, no doy rodeos al hablar, y a pesar de las pérdidas que he sufrido, todavía no aprendo la lección. Mirándome en el espejo durante mucho tiempo, me doy cuenta de que ya no tengo 18 años, mi juventud ha llegado a su fin... De pequeña, pensaba que al crecer podría resolver muchos problemas, pero ahora descubro que crecer es solo el comienzo de muchos problemas. La vida, ¿dónde hay una estrategia que sirva para todo? En menos de cien años, solo se trata de aprender a elegir y renunciar. Con una chispa en la mano para ganarse la vida, escucha, olvida y sigue tu corazón.
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De mí en 1999, nacida en el año del conejo, tengo 27 años este año. En esta edad indefinida, he perdido la astucia de los 27, y me dejo calentar por las personas. El hielo es frío,
Soy directa, suave, no doy rodeos al hablar, y a pesar de las pérdidas que he sufrido, todavía no aprendo la lección. Mirándome en el espejo durante mucho tiempo, me doy cuenta de que ya no tengo 18 años, mi juventud ha llegado a su fin... De pequeña, pensaba que al crecer podría resolver muchos problemas, pero ahora descubro que crecer es solo el comienzo de muchos problemas. La vida, ¿dónde hay una estrategia que sirva para todo? En menos de cien años, solo se trata de aprender a elegir y renunciar. Con una chispa en la mano para ganarse la vida, escucha, olvida y sigue tu corazón.